Constelaciones
Leo
Origen/mitología
Leo fue una de las constelaciones reconocidas más antiguas, con evidencia arqueológica de que los mesopotámicos tenían una constelación similar ya en el 4000 a.C. Los persas lo llamaron Leo Ser o Shir, los turcos, Artan, los sirios, Aryo, los judíos, Arye y los indios, Simha. En todos los casos esos términos significan «león». Algunos mitólogos creen que en Sumeria, Leo representó al monstruo Humbaba, que fue asesinado por Gilgamesh.
En la mitología griega, Leo fue identificado como el León de Nemea, que tomaba mujeres como rehenes a su guarida en una cueva, atrayendo a guerreros de pueblos cercanos para salvarlas, y acababa con ellos, ya que el León era impenetrable por ninguna arma, no pudiendo ser atravesado por las espadas y lanzas de los guerreros. Heracles (Hércules para los romanos) tuvo como primero de sus trabajos derrotarlo.
Al darse cuenta de que debía derrotar al León con sus propias manos, Hércules se metió en la cueva del León y se enfrentó a él de cerca. Cuando el León se abalanzó, Hércules lo atrapó en el aire, con una mano agarrando las patas delanteras del León y con la otra sus patas traseras, y lo dobló hacia atrás, rompiéndole la espalda y liberando a las doncellas atrapadas. Hércules usó una de sus garras para despellejar al animal y luego usó su piel como un manto impenetrable. Zeus conmemoró este trabajo colocando al León en el cielo.